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Psicología laboral

La Depresión

Autor: Ing. Saitta Francisco

Fecha pub: 26/08/07

 

La depresión es para muchos especialistas una enfermedad importante y terrible. Quizás se convierta en la enfermedad del siglo XXI aunque siempre ha tenido una gran importancia.
Autor: Ing. Saitta Francisco

 

La depresión es para muchos especialistas una enfermedad importante y terrible. Quizás se convierta en la enfermedad del siglo XXI aunque siempre ha tenido una gran importancia. Revisando la literatura universal se puede hallar que numerosos autores de todos los tiempos se han ocupado de ella, tanto desde un enfoque científico hasta un cometario poético. Tomemos por ejemplo el caso de Hipócrates que a principio del siglo IV antes de Cristo escribía lo siguiente sobre una mujer con depresión :

"En Taso, una mujer irritable, con gran tristeza, se puso desvelada e inapetente, con sed e intranquilidad..... El primer día por la noche comenzó a tener temores, a hablar de más de lo razonable, a tener pena y abatimiento y una calenturilla ligera....... deliraba a modo torpe y a la vez tenía muchos dolores fuertes.”

Este relato nos está diciendo que ya Hipócrates conocía que en la depresión se volvía el ánimo triste, había irritabilidad, falta de apetito, ansiedad, insomnio, dolores corporales y delirio. Hoy estos síntomas son considerados como fundamentales en el diagnóstico de depresión.

Si tomamos otro autor del siglo XVIII, Robert Burton, en su libro “Anatomía de la melancolía” señalaba lo siguiente :

"Cambiaría mi estado por el de cualquier desgraciado que esté en la cárcel o en el barro. Mi dolor no tiene cura, es como otro infierno. No puedo vivir con esta tortura. Desesperado, odio mi vida. Dadme una cuerda o un cuchillo. Todas mis penas son absurdas, pero ninguna es tan terrible como la melancolía.”

Esto nos está mostrando como dos caras que hablan de la depresión. Este estado junto con la ansiedad son acontecimientos que cada vez cobran mayor importancia por su gravedad y extensión.

Pero lo primero que vamos a plantearnos es preguntarnos ¿qué es la depresión?. Para dar un respuesta muy simple podríamos decir que:

"LA DEPRESÍÓN ES UNA DISFUNCIÓN EN LA CUAL EL RASGO CENTRAL ES UNA ALTERACIÓN EN EL ESTADO DE ÁNIMO, ALTERACIÓN QUE SE TRADUCE POR ....UN ABATIMIENTO (Max Hamieston).

Esta definición está ubicando a la depresión dentro del área de los trastornos de la afectividad y se le da un rasgo clave: el abatimiento, que sería una manifestación más orgánica de la tristeza.

Se va desprendiendo de estas afirmaciones que la depresión es algo simple y a la vez complejo. Pero considero que es necesario aclarar que la depresión se puede enfocar como “síntoma”, síndrome o “enfermedad”.

Si por ejemplo una persona ha tenido una discusión en el trabajo con un compañero y luego se encuentra triste y preocupado durante algunas horas o varios días, esto no es evidentemente una depresión.

Otro ejemplo si un hijo se marcha de la casa de sus padres, y éstos se quedan tristes y angustiados durante un tiempo, comenzarán a extrañar a ese hijo y buscarán recibir noticias de él y cuando la reciban se sentirán aliviados, tampoco podemos decir que estamos en presencia de una verdadera depresión.

Si ahora tenemos “tristeza” , “abatimiento”, así como podemos tener alegría, rabia, miedo, y esto lo expresamos diciendo “estoy triste”, “estoy alegre”, “estoy deprimido” es evidente que nos estamos refiriendo a una situación momentánea y en este caso la depresión estaría apareciendo como un síntoma.

La depresión como síndrome es algo más duradeo, es un conjunto de síntomas tales como tristeza, ansiedad, insomnio y puede ocurrir junto a otras enfermedades de tipo orgánico. o bien siguiendo a traumas psicológicos profundos.

Por último la depresión como enfermedad va a dar una serie de síntomas tantos psíquicos como somáticos que se van a mantener a través de un determinado tiempo para darnos a conocer que estamos en presencia de la enfermedad depresión.

Siguiendo con la descripción de los síntomas de la depresión se pueden apreciar que aparecen trastornos psíquicos como podrían ser tristeza, ansiedad, pérdida de interés por cuanto le rodea, sentimientos e ideas de culpabilidad, agitación o inhibición psicomotriz, y en los casos más graves tendencia al suicidio, trastornos del juicio, indecisión, delirio.

En la parte somática pueden aparecer insomnio o hipersomnia, pérdida del apetito, disminución del deseo sexual, dolores, mareos, etc. Es evidente que no todos los síntomas se dan en forma simultánea, incluso algunos son excluyentes. Pero cuanto más grave sea la depresión más intenso podrán ser los síntomas.

Ahora nos podemos preguntar cómo podría comenzar una depresión. Es muy difícil precisar la fecha pero podemos encontrar alguna relación con un hecho que puede ser el disparador: por ejemplo un fracaso en los negocios, una relación afectiva que se rompe, un problema familiar, una enfermedad, un accidente, el comienzo o el final de unas obras en casa.

En otros casos puede haber un comienzo lento, insidioso, nuestro estado afectivo se va modificando poco a poco. La persona no sabe a qué atribuir este cambio, seguramente no va a recordar ningún hecho o situación que a su juicio la haya desencadenado. Puede a veces notarse el comienzo de la depresión como un sentimiento de tristeza que cada día se hace más intenso. También se podría iniciar con un trastorno aparentemente orgánico: cansancio, debilidad, mareos, dolores en varias partes del cuerpo a la vez; también dificultad para dormirse o despertarse muy temprano, el deseo, no presente antes, de estar solo, encerrado en la habitación o tumbado en la cama, una gran tranquilidad, etc. o sea este puede ser el comienzo de una depresión.

También hay frases que el terapeuta puede pesquizar como elementos que lo ayudan a detectar un proceso depresivo: “me encuentro siempre cansado” ,” no veo sentido a la vida” “ llevo ya tiempo que siempre me está doliendo algo, cuando no es la cabeza, son las piernas o el pecho.” “ ya no me gusta estar con la gente, me encierro en casa y no salgo.” ” me parece que tengo la culpa de todo lo que pasa en el mundo todo lo veo negro.”

Es muy importante que la persona que tenga estos síntomas rápidamente concurra a un terapéuta y le transmita todos sus síntomas para que se pueda realizar un buen diagnóstico y lograr una rápida recuperación, ya que hay muchas personas que se dejan estar con lo que la depresión puede hacerse crónica y cada día que pase hará mucho más difícil prestarle ayuda y recuperarse completamente.

La terapia cognitiva-conductual parte de la hipótesis de que las personas que entran en un estado depresivo poseen unos esquemas cognitivos inconscientes que contienen una organización de significados personales son supuestos personales, que lo hacen vulnerable a determinados acontecimientos, por ejemplo pérdidas.

Estos significados personales son formulaciones inflexibles y están referidas a determinadas metas de vida (el tener que sentirse siempre aprobados, amados, ser siempre los mejores, no aceptar las pequeñas derrotas diarias, etc.) y como se valora la persona en relación a ellas. Estos significados se van a activar en determinadas circunstancias de la vida cuando la persona no los vea confirmados haciendo que el sujeto depresivo procese erróneamente la información que recibe de los acontecimientos, allí aparecen distorsiones cognitivas que van a provocar que en su conciencia ingresen pensamientos negativos involuntarios, pensamientos automáticos que la persona los toma como verdaderos y que lo llevan a adoptar una visión negativa de sí mismo , sus circunstancias y el desarrollo de los acontecimientos futuros.

Esos pensamientos negativos automáticos van a interactuar con el estado afectivo resultante que este caso es una depresión y con la conducta relacionada que podría ser evitar, esto daría como resultado un cuadro depresivo. Un ejemplo creo que aclarará la explicación anterior:

Una mujer por su historia personal y su basamento biogenético , va desarrollando un esquema cognitivo tácito : “Para ser feliz necesito del afecto de un hombre”. Aparece un evento actual activador de ese esquema cognitivo: Por ejemplo la ruptura de la relación de pareja. Se pone en marcha una distorsión cognitiva y los pensamientos automáticos : "Sin el yo no valgo nada" (realiza una sobregeneralización) ; “Mi vida no merece la pena” (realiza una abstracción selectiva, visión túnel, se centra en un detalle de la situación, ignora otros aspectos de la misma); "Soy una fracasada" (realiza una polarización) ; "No soy lo suficientemente mujer para tener un hombre” (realiza una personalización).

Todo esto pone en funcionamiento un círculo interactivo resultante: En los pensamientos por ejemplo se autocritica; en los afectos sufre una depresión y está irritable; en la conducta llora y desciende su actividad social, tiene dificultades para relacionarse, etc.

Siguiendo la escuela cognitiva-conductual su creador Aaron Beck ha especificado alguno de los supuestos personales que suelen predisponer o hacer vulnerables a las personas a la depresión :

Para ser feliz, debo tener éxito en todo lo que me proponga Para ser feliz, debo obtener la aceptación aprobación de todo el mundo en todas las ocasiones Si cometo un error, significa que soy un inepto No puedo vivir sin ti. Si alguien se muestra en desacuerdo conmigo significa que no le gusto Mi valor personal depende de lo que otros piensen de mi.

Estos supuestos personales como ya explicamos al ser contrastados con eventos de la realidad hacen surgir las distorsiones cognitivas que me producen en este caso la depresión. Entonces se hará necesario individualizar estos pensamientos distorsionados y comenzar un proceso de racionalización para ir desarmando en forma lógica esos esquemas fuertemente arraigados.

La terapia cognitiva-conductual basa su éxito en un trabajo mancomunado entre terapeuta y paciente y según la profundidad del problema se suele complementar con farmacoterapia para lograr un efecto corrector más rápido.

Entre las técnicas que se utilizan dentro de la terapia cognitiva-conductual aparecen como técnicas conductivas: la asignación gradual de tareas, ensayos cognitivos donde el paciente ensaya imaginativamente los pasos implicados en una tarea con eso desdramatiza tareas que son percibidas como dificultosas; programación de tareas diarias que pueden aumentar las gratificaciones o refuerzos para el paciente; ejecución de roles, etc.

Entre las técnicas cognitivas se puede indicar el recoger los pensamientos automáticos, o sea el paciente ante una situación que lo lleva a un determinado estado, debe pesquizar el pensamiento que lo está cruzando y registrarlo, identificación de los supuestos personales , etc.

Es evidente que hay muchas alternativas para abordar este problema de la depresión por lo que es muy importante que las personas que detecten síntomas que podrían ser depresión, se acerquen a un profesional y consulten debido a que este problema tomado a tiempo tiene una completa solución, en cambio dejado en el tiempo comienza a deteriorar la calidad de vida de quien la sufre.

Para concluir con nuestro tema, podemos resumir que la depresión puede abordarse con fármacos, con psicoterapia o con fármacos y psicoterapia en forma simultánea. Ambos abordajes no son excluyentes .

Los componentes tan complejos de los trastornos afectivos hacen que sea conveniente en muchos casos unir los dos tratamientos. Normalmente el tratamiento psicoterapéutico está aconsejado en todos los casos de depresión.

Otro consejo es realizar terapia de tipo psicológico en aquellas personas cuyos ataques agudos han cesado espontáneamente, ya que en tales casos el objetivo es disminuir la probabilidad de una recurrencia.

Autor: Ing. Saitta Francisco

Pais: Argentina

 
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